(81) 8327-0498 ara@tmr.com.mx
Pages Navigation Menu
Montacargas en Monterrey NL
Montacargas Hangcha y plataformas JLG

Montacargas Monterrey

Los montacargas Monterrey son vehículos motorizados diseñados para transportar, levantar, empujar o tirar cargas y su uso es fundamental en entornos de distribución y almacenaje. Los montacargas automotores de mantenimiento o elevadores se producen con características distintas, que los vuelven adecuados para usos aplicaciones específicas, para el trabajo con distintas unidades de carga, volúmenes y peso. Por esta razón resulta imprescindible hacer una selección cuidadosa del que se implementará en su entorno de trabajo, y para facilitar tal tarea a continuación les presentaremos sus características generales, algunas medidas para su manejo seguro, así como el modo de funcionamiento y beneficios de los que utilizan como fuente de energía biocombustible.

Los montacargas son aparatos pensados para un uso autónomo, son controlados por un operador, y por su diseño resultan aptos para el manejo de cargas en voladizo. Estos vehículos cuentan con dos ejes, uno motriz ubicado en su parte delantera, y uno directriz, que se encuentra en la parte trasera y pueden funcionar con electricidad, o bien, con un motor de combustión interna, empleando gasolina, diésel, gas LP o biocombustible. Si bien las funciones básicas para las que fueron diseñados son la carga, traslado y descarga de unidades de carga de lo más diversas, gracias a que a su plataforma de trabajo permite la acoplación de otros elementos, también pueden emplearse para hacer trabajos de altura, reemplazando el uso de escaleras manuales, por mencionar un ejemplo.

Conviene tener en consideración que para el adecuado funcionamiento de un montacargas, y para reducir riesgos, es clave implementar medidas de seguridad en su operación, y que las básicas necesarias para ejecutar las funciones primarias de la unidad deben complementarse con otras, en caso de que se decida usar el montacargas para llevar a cabo trabajos de altura. Los riesgos asociados con este tipo de uso incluyen caídas de altura de personas, caída de objetos, herramientas y utensilios de trabajo sobre equipos o personas que se encuentren en la vertical del área de operación; atrapamiento entre partes como plataforma, carretilla o suelo por inclinación o por el vuelvo de objetos o sustancias; atrapamientos entre alguna parte de la plataforma o la carretilla, o contra estructuras como paredes o techos; contacto eléctrico con líneas aéreas de baja tensión; golpes de las personas que las utilizan contra la plataforma, o contra objetos móviles o fijos, ubicados en la vertical de la plataforma del montacargas.

Respetar las indicaciones del fabricante para la operación de los montacargas es el punto de partida para reducir los riesgos arriba mencionados, pero también se recomienda adoptar acciones preventivas, como elegir un vehículo adecuado según los requerimientos identificados en el entorno donde se implementará su uso y darles un mantenimiento periódico. El primer criterio que sugerimos tener en cuenta para hacer una buena elección es el diseño del montacargas, así como de la plataforma de trabajo, la cual debe ser compatible con el tipo de unidades de carga a movilizar y estar fabricada con materiales de seguridad, resistentes y conservada en buen estado. De preferencia, se debe acoplar a las plataformas bandejas con la función de portaobjetos en la parte delantera y sobre barandillas, para reducir riesgos de caídas de herramientas o utensilios.

El siguiente aspecto a considerar es la capacidad de carga, esto tanto al momento de elegir el vehículo como al operarlo. Cada montacargas presenta distintas capacidades de carga y el fabricante proporciona información sobre su capacidad máxima, la que por ningún motivo se deberá rebasar, y de preferencia se deberá operar el vehículo a la mitad de la carga máxima admisible a la altura configurada para el trabajo, esto para incrementar su seguridad. Al calcular la carga a movilizar se debe considerar no sólo el peso de las unidades de carga, sino también la plataforma, el personal que la usará, las herramienta y materiales que lleva consigo. Ahora que tocamos este punto, les aconsejamos fijar una placa informativa sobre la plataforma donde se indique su peso y la carga máxima admisible por el montacargas, y que para la configuración de la altura de trabajo se limita a un máximo de cinco metros; en caso de requerir trabajar a alturas superiores, lo ideal es optar por equipos diseñados específicamente para tales fines.

Para elegir el vehículo que se adapte de mejor manera a sus necesidades y operarlo de manera segura, les recomendamos también evaluar las dimensiones de la base de la plataforma; por lo regular se sugiere trabajar con plataformas lo más pequeñas posibles en un número correspondiente a las personas a transportar, es decir, dos. Para información detallada acerca de las dimensiones de las plataformas y otras cuestiones técnicas relacionadas con la operación segura de los montacargas, los invitamos a consultar las publicaciones de nuestro blog, en el que encontrarán estos temas desarrollados a mayor profundidad.

Al adquirir un montacargas conviene verificar si cuenta con las características requeridas para adoptar sistemas de protección. La plataforma del vehículo siempre se debe proteger por una barandilla en todo su perímetro situada a una altura de alrededor de un metro midiendo desde la base, un rodapié de altura mínima de un metro y una barra intermedia a una distancia media entre la parte superior del rodapié y la inferior de la barandilla; en algunos casos también se puede optar por colocar una tela metálica. El suelo de la plataforma debe estar bien nivelado y ser antideslizante, además de evitar la acumulación de líquidos que incrementen los riesgos de accidentes.

Entre otros aspectos básicos de seguridad para un buen manejo de estos vehículos, los montacargas también deben contar con un pórtico de seguridad de protección para el conductor de caídas y vuelcos, una placa de portahorquillas que aumenta la superficie de apoyo de las cargas para evitar caídas, un protector de tubo de escape que lo aísle y evite riesgos de quemaduras e incendios, un silenciador de apagachispas y purificador de gases para reducir riesgos de incendios y liberación de gases nocivos. En cuanto a las placas indicadoras, todos los montacargas deben contar con una placa con los datos del fabricante, capacidad nominal de carga, presiones hidráulicas y nota de advertencia para respetar la capacidad del equipo, y una placa de presión de hinchado de las llantas. También deben disponer de un freno de protección contra maniobras involuntarias y contra usos no autorizados, una alarma acústica y señalización luminosa de marcha hacia atrás, un paro automático del motor en caso de emergencia y un diseño ergonómico y amortiguador en el asiento del conductor para reducir las vibraciones.

La operación de montacargas siempre debe dejarse a cargo de un conductor con conocimientos técnicos y licencia autorizada para el manejo de este tipo de vehículos, quien deberá seguir las normas de manejo y manipulación de cargas indicadas por el fabricante según el modelo del vehículo con que se cuente, en especial por la capacidad de carga y altura máxima de operación. Para comenzar el proceso se recoge la carga y se eleva a una altura aproximada de 15 centímetros sobre el nivel del suelo y se comienza a circular con el mástil del vehículo inclinado hacia atrás para evitar la caída de la carga. Luego de la movilización, la carretilla se sitúa en posición para hacer el depósito de la carga y se eleva esta hasta la altura necesaria para su descarga. La carretilla debe mantenerse frenada, y en caso de un trabajo a alturas superiores a cuatro metros, es necesario utilizar un programa automatizado para compensar la limitación que tiene el operador para visualizar el movimiento. Ya en posición, la carretilla avanza hasta que la carga se encuentre en el lugar adecuado, se sitúan las horquillas en sentido horizontal y la carga se deposita lentamente, mientras se separa el vehículo del área.

Como parte de las medidas de operación segura de un montacargas, es fundamental darle un mantenimiento preventivo, que incluye llevar a cabo inspecciones previas antes del uso del vehículo. Se recomienda que antes de comenzar a operar la unidad, el conductor revise la carretilla verificando el estado de ruedas, como presión y bandas de rodaje, las condiciones de los brazos de la horquilla y su fijación, los niveles de aceite, el estado del circuito hidráulico para garantizar que no se presenten fugas, los mandos de servicio, los frenos de pie y de mano, el embrague y los dispositivos y protectores de seguridad.

En caso de que se identifique algún problema, de inmediato se debe contactar al servicio técnico y no usar el montacargas hasta que se hayan hecho las reparaciones requeridas, de lo contrario deberá dejarse fuera de uso y aclarando con señalización que no es apto para utilizarse. La señalización de cualquier problema relacionado con el funcionamiento de un montacargas es indispensable, en especial cuando en el entorno de trabajo hay varios turnos.

Además de estos pasos básicos a revisar antes de poner en funcionamiento un montacargas, se debe verificar el estado de la fuente de energía empleada. Como ya mencionamos, existen montacargas eléctricos y de combustión, ya sea utilizando gasolina, diésel, gas LP o biocombustible; de estas opciones, la menos conocida por el grueso de la población es la de uso de biocombustible, pero en los últimos años se ha posicionado como una excelente alternativa. El biocombustible, como biodiesel y el etanol, se desarrolló como una alternativa para reducir los impactos nocivos sobre el medio ambiente, pues este tipo de combustibles permite un mejor ciclo del dióxido de carbono, que es uno de los principales contaminantes actuales causantes del calentamiento global, y el gas que se libera en mayor concentración en la combustión de gasolina y diésel convencional.

El biocombustible se genera a partir de materia orgánica y su producción está catalogada dentro del aprovechamiento de la energía conocida como biomasa. La principal ventaja del uso de este tipo de combustibles desde el punto de vista ecológico es que el dióxido de carbono eliminado puede ser reutilizado por las plantas, estabilizando el ciclo, algo que no ocurre con el uso de combustibles fósiles, sin mencionar que para la obtención de estos se emplean procesos altamente contaminantes para el medio ambiente. El uso de biocombustible poco a poco ha comenzado a ganar terreno dentro de las alternativas más amigables con el medio ambiente, y actualmente ya se pueden encontrar montacargas de biocombustible que operan perfectamente sin ningún problema. Esto es gracias a que se puede usar para sustituir el diésel, en el caso del biodiesel, sin requerimientos de ajustes en el motor. Además de los beneficios para el cuidado del medio ambiente, el biocombustible resulta más seguro que los combustibles fósiles porque no es tóxico, y por la parte económica, tiene potencial de reducir la dependencia para la obtención y procesamiento de gasolina, diésel y gas, lo que contribuiría a reducir costos.

En TMR, comprometidos con ofrecer montacargas Monterrey de la más alta calidad y soluciones para cada necesidad, contamos en nuestro catálogo de productos con montacargas que funcionan con biocombustible. Actualmente tenemos dos modelos, el de 4 a 5-5 toneladas Serie XF, llamado también gría horquilla o toro, y el de 1.5 a 3.5 toneladas serie XF. Nuestro montacargas toro tiene un sistema novedoso de dirección hidráulica, y cuenta con sensores de carga dinámica para una mayor eficiencia energética y reducción de la pérdida hidráulica; la principal ventaja de este montacargas es que es de fácil mantenimiento por el tipo de componentes que implementa, por ejemplo, el motor Cummins que filtra el aire para reducir la resistencia, además en cuestiones de seguridad y practicidad integra una alarma de presión que indica en qué momento se requiere un mantenimiento en el filtro del motor. Por otro lado, el montacargas de 1.5 a 3.5 toneladas tiene la última tecnología de producción y se encuentra disponible con doble combustible; la principal característica de esta opción es que tiene un centro de carga de 500 mm, lo que quiere decir que el centro de gravedad de la carga tiene una distancia frontal desde el centro hasta el vástago de la horquilla de esa distancia, lo que proporciona mayor estabilidad, control y seguridad.

Si están interesados en conocer más acerca de las características de los montacargas Monterrey que en TMR ponemos a su alcance, los invitamos a ponerse en contacto con nosotros, con gusto los atenderemos.